Me despierto pensando si hoy te voy a ver, pero es inútil negarlo, tu me estás atrapando otra vez. Eres un ángel maldito, eres la dama más cruel, un arma de doble filo; contigo solo puedo perder. Tu me estás atrapando otra vez. Y aunque alguien me advirtió, nunca dije que no. Y ahora tengo que esconder las heridas, y ese pulso que jugué, porque quise lo perdí, nunca me podría alejar de tí. Te extraño cuando llega la noche pero te odio de día. Después me subo a tu coche y dejo pasar la vida. Debería dejarte, irme lejos, no volver. Pero es inútil negarlo, tu me estás atrapando otra vez. Contigo solo puedo perder. Y aunque alguien me advirtió, nunca dije que no, y ahora tengo que esconder las heridas. Y ese pulso que jugué, porque quise, lo perdí. Nunca me podría alejar de ti. Nunca me podría alejar de ti.
viernes, 21 de enero de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





